Israel y Líbano acuerdan poner fin al conflicto con Hezbolá
Israel y Líbano dieron un paso importante hacia la reducción de tensiones al firmar un acuerdo marco en Washington. Este entendimiento, que busca acabar con los enfrentamientos que han marcado la frontera norte de Israel, se alcanzó tras intensas negociaciones mediadas por Estados Unidos. Sin embargo, tanto Israel como Líbano advierten que es solo un primer paso en un camino que aún promete ser largo y complicado.
El acuerdo se firmó en el Departamento de Estado, con la presencia de la embajadora libanesa, Nada Moawad, y el embajador israelí, Yechiel Leiter. Aunque las partes aún se están tomando su tiempo para revelar los detalles del documento, la expectativa es que este diálogo pueda avanzar en la búsqueda de la paz.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, destacó que el acuerdo permite a las tropas israelíes mantener su presencia en el sur del Líbano, especialmente si Hezbolá no cumple con su desarme, algo que ha generado mucha tensión entre ambos países.
Previamente a la firma, el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, afirmó que esta jornada representa un “primer paso en un camino difícil, pero esencial”. Se espera que, tras la firma, Estados Unidos asuma un rol central en la implementación del acuerdo. Para ello, planea establecer un Grupo de Coordinación Militar para el Líbano, en el que participarán los tres países involucrados.
Como parte de este proceso, Rubio también anunció la creación de un paquete de ayuda humanitaria inmediato de 100 millones de dólares, que se distribuirá en colaboración con la ONU. Además, se destinarán 30 millones de dólares para fortalecer las capacidades de las Fuerzas Armadas libanesas, con el objetivo de restablecer el control estatal en su territorio.
Desde Beirut, la embajadora Nada Moawad describió el acuerdo como un “primer paso” hacia la plena soberanía del Líbano. Por su parte, el embajador israelí enfatizó que este acuerdo marca un cambio en la región, destacando que “Irán está afuera, Hezbolá está afuera”, y abre el camino hacia la paz entre ambos países.
Este proceso llega tras un aumento significativo de la violencia, que comenzó el 2 de marzo, cuando Hezbolá lanzó una serie de ataques en respuesta a una ofensiva conjunta de EE. UU. e Israel contra Irán. Este enfrentamiento ha dejado más de 4.000 muertos en Líbano y desplazado a más de un millón de personas, según informes de organismos internacionales.
Es un momento delicado, lleno de posibilidades pero también de desafíos. La atención ahora recae en cómo se desarrollarán los próximos pasos en esta búsqueda de paz.